Anochece más y más oscuro mientras camino por el bosque, dentro de sombras silenciosas. Mientras el cielo va de oscuro a negro, susurros fríos como el hielo queman mi piel. Desde algún sitio hacia lo más profundo de mi alma ellos me hablan- agravios de tristeza, como el regalo del dolor. Una Luna, una Luna llena roja como sangre ilumina la noche de mi negro corazón. Los rayos chocan en el cielo y los truenos ruedan, a través de la noche se eleva un caos de tormentas. Llamas ardientes alcanzan mis ojos- Purgatorio. En las oscurísimas sombras escucho los coros de maldad, una - alegría - en blasfemia más allá de mis fantasías más oscuras. La Puerta está abierta- Me arrastro en las sombras silenciosas, hasta el heladísimo trono, atmósfera de melancolía. Arderé por siempre- en las sombras silenciosas